¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA?

La definición de la inteligencia es una de las grandes cuestiones que se ha planteado la humanidad desde tiempos remotos. Existen muchísimas definiciones de este concepto, quizás tantas como personas han intentado definirla. A pesar de la gran amplitud, hay algunas conceptuaciones que son más habituales y clarificadoras, especialmente una, a la que me adscribo, que la define como "la facultad de recordar y memorizar datos e integrarlos entre sí o con los que están percibiéndose en un momento dado, para resolver situaciones nuevas”.

Analicemos la definición:

• En primer lugar, es importante subrayar lo de "situación nueva" ya que, evidentemente, si es una situación conocida, repetida, que el sujeto ya ha resuelto previamente, no precisará más que recordar lo que hizo la primera vez para obtener el mismo resultado. Por ejemplo: si nos plantean un problema de matemáticas que ya conocemos y que hemos resuelto anteriormente, bastará recordar los pasos dados en la primera ocasión para resolverlo de nuevo.

• En segundo lugar, hay que hacer hincapié en que, el hecho de hablar de situaciones nuevas, no es hablar necesariamente de peligros o problemas, sino que puede ser también una creación nueva (un cuadro, un edificio, una máquina, una obra musical, una teoría, etc.).

• Otro de los términos de la definición es "recordar". Obviamente, sin tener ningún dato almacenado en la memoria, y sin la capacidad de "extraerlos" de ésta, no se puede pensar en nada. El cerebro se convertiría en un inútil instrumento, capaz de percibir constantemente estímulos del exterior pero incapaz de hacer nada con ellos.  

• También hemos hablado de "movilizar" esos datos, tanto los almacenados en la memoria como los que vamos percibiendo. Hablando de movimiento, podemos incluir el concepto de velocidad del mismo. Hay personas capaces de pensar a gran velocidad. Otras, lo hacen más lentamente. Evidentemente, las primeras disponen de una cualidad necesaria, pero no suficiente para disfrutar de una buena inteligencia.

• El siguiente concepto es quizás el núcleo principal de la inteligencia: "la integración de los datos" los almacenados en la memoria entre ellos como ocurre cuando simplemente pensamos en algo, o con los que se están percibiendo, como ocurre cuando vivenciamos una situación nueva y tenemos que relacionar los datos que ya conocemos con los que estamos conociendo.

No hay que olvidar que la palabra "inteligencia" proviene del vocablo latino "intelligentia", que se compone de las palabras "inte" que significa "entre" y "lIigentia" que significa "ligar o entrelazar" o sea, relacionar unas cosas con otras.

Es este último punto donde radican las mayores diferencias entre la inteligencia de una persona respecto a los demás.

En el cerebro existen aproximadamente diez mil millones de neuronas, y cada una de éstas, se relaciona con varios miles de las demás, de un modo fijo, por lo que es fácil deducir que existen billones de interconexiones neuronales. A mayor cantidad de éstas, mayor capacidad de relacionar datos. El cerebro es un órgano de gran plasticidad, constantemente se establecen nuevas conexiones y se destruyen antiguas, ya inservibles. Se formarán tantas más cuantas más se precisen, por lo tanto, cuanta mayor sea la actividad intelectual desarrollada por una persona, más interconexiones creará y más capacidad obtendrá para integrar datos, siendo por ello más inteligente. Pero existe una capacidad máxima, genéticamente determinada, de crear esas nuevas conexiones. Alcanzarla o no, depende de lo que "utilicemos" el cerebro. Es decir, si una persona nace con una capacidad potencial muy alta, pero vive en un ambiente carente de estímulos y de posibilidad de aprendizaje, no podrá desarrollar ese potencial que le es propio y no será inteligente. En cambio, otra persona cuyo potencial sea bastante menor, en un ambiente de constantes estímulos y enseñanzas, desarrollará su capacidad cerebral al máximo y será  mucho más inteligente que la anterior.

Así, mi querido lector, debe usted tener en cuenta la conclusión más importante de todo lo expuesto: la inteligencia, de la misma forma que un músculo, se puede desarrollar con el entrenamiento. Trabaje con su cerebro. Será más inteligente.